Un destino turístico es inteligente cuando la tecnología y la innovación están presentes al servicio de una visión integradora en todo el territorio, viniendo a ser una estrategia de destino, la cual posicionar dentro de todos los destinos turísticos del mundo.
Cuantos quisiéramos ver a nuestra ciudad desarrollarse como un Destino Turístico Inteligente, y, te preguntaras, ¿para qué hacerlo? ¿Qué ganamos?, pues aquí te presento algunas ideas, lograríamos mayor gobernanza, además de pensar holísticamente, y lo haríamos para ordenarnos territorialmente, para dimensionar los problemas, para evaluar las soluciones, para lograr impactos favorables con beneficios económicos como sociales y para lograr impactos y ser reconocidos como ejemplo para otros destinos; y ustedes dirán que puede ser un sueño todo esto, pero si nos proponemos a lograrlo lo haríamos posible, es un tanto cuestión de decisión política, que el gobierno tome al turismo como parte esencial de su agenda y hacerla una política pública, y otro tanto permitiéndose caminar de la mano del sector privado, quienes serían los que ejecutarán. Como propuestas aquí planteo algunas:
- Para iniciar con el proceso, se debe tener claro y estudiado un sitio especifico que tenga los atributos para desarrollar el turismo.
- Crear un “sensor ciudadano”, para saber lo que dice la gente y poder actuar en base a ello.
- El acceso para todos es importante, es por ello que aquí la realidad virtual para el acceso a los recursos turísticos que son difíciles de llegar juega un papel muy importante durante todo este desarrollo. Aquí por ejemplo podríamos mostrar al Gran Pajatén, etc.
- Es necesario generar conectividad al 100% en todo el destino, espacios abiertos con WiFi como en las plazas, las empresas también estarían comprometidas a aperturar estas zonas en sus locales.
Tenemos muchos nuevos emprendimientos que viene liderando el sector privado que podemos mostrar, como, por ejemplo: La Fortaleza y Mirador Polish, las Cascadas de Talliquihui, el Mariposario y Ranario Monarca en el ACR, la Hacienda El Águila en la Laguna de Ricuricocha, la Ruta Alto Shilcayo llena de adrenalina, las minas de Sal en Pilluana, y dentro de todo este recorrido lo más lindo es que también se puede incluir emprendimientos como los chocolates de la mano de Pepitas de Cacao en Lamas o las Mishkys Cacao en Chazuta, o los tejidos de algodón Pardo de Picshas o Las Tres Marías, entre otros emprendimientos que forman parte de toda esta cadena de valor que es el turismo. Logrando todo esto haríamos a la cadena u eje más sostenible, en donde muchas más familias se beneficien, esto parte desde la enseñanza a nuestros pequeños, haciéndoles conocer el valor importante que tiene nuestra cultura y biodiversidad.
No tengamos miedo de apostar por el turismo, si sabemos como trabajarlo lo podemos hacer sostenible y rentable sin dañar el ecosistema. Asimismo estimados amigos los invito a seguir visitando a los emprendimientos internamente, eso es de gran ayuda para lograr ser un destino turístico inteligente en algún futuro no muy lejano, vale la pena soñar.











